Àngel Brú (II)

aB_jujol

Diari de Tarragona 28 d’Abril de 1924 – Pàgina 2

ANGEL BRU

Todavía joven acaba de morir. Deja en el mundo su fidelísima esposa y una tierna hija, un noble hermano y un socio y amigo con é compenetrado, el Sr. Arana, y mucho, y verdaderos amigos entre los que me honro en ser contado.

Roguemos por su alma que confortada con el Santo Viático voló al Cielo. Asistióle el R.P. Prior de los Mínimos Capuchinos, varón Apostólico. No olvidemos tampoco sus obras y méritos. Hombre de temple delicadísimo, tuvo de la Belleza una extraordinaria percepción. En su hermoso tipo físico se adivinaba en él al descendiente de las colonias helénico-romanas. Su amplio sentido común establecía en todo rápido y exacto juicio.

Alrededor de 1908, con su compañero de profesión el Sr. Arana, hombre de gran mérito, sucedió a la Casa Félix Ribas, de excepcional seriedad y bien fundada fama. Realzaba, si cabe, y con Arana me secundaron en variedad de trabajos con fidelidad y pericia imposible de olvidar. Como todas las almas superiores, complacíase en vencer dificultades, y cuanto mayores las presentaba el problema a resolver con más alegría  y ahinco trabajaba en él. En Barcelona hubiese podido dirigir los mas importantes talleres de mobiliario y escultura; prefirió su dulce patria y el más limitado horizonte que le vió nacer, era tarraconense convencido.

Fue corista del Orfeó Tarragona, entendiendo así la sólida belleza en todos las artes que dichosamente padecía su alma joven.

Había cursado parte del Bachillerato de lo que conservaba, extensa ilustración.

Amigo fervoroso, sufría con paciencia las violencias que le ocasionábamos los que nunca supímos corresponderle como él merecía. Por mi parte diré que nunca acudí a su taller sin verme generosamente atendido. ¡Con qué paciencia y con qué ciencia me secundaba!. ¡Cómo sostenía mi ánimo con su discreta aprobación!. En el antiguo Patronato Obrero, en el Camarín del Carmen, en la iglesia de Vistabella, en casa Bofarull en Pallaresos, en la iglesia parroquial de Constante…, junto con el buen amigo e inteligente Arana, ejecutó mis planes y como hombre inteligente se dejaba guiar.

Con el venerable Sr. Salas llevó a cabo restauraciones numerosas en Poblet, Santes Creus, Caspe y multitud incontable de trabajos particulares y así con los demás arquitectos de Tarragona.

Los pequeños trabajos de arte funerario son en crecido número las que ejerció con gracia inconfundible.

Para exportar a Barcelona había también, en mobiliario y en escultura, hecho importantes obras.

Cuando un amigo verdadero que él tenía le suplicó (movido por la familia) que recibiera el Santo Viático, con alegre resolución se aprestó desde aquel momento, dandonos hermoso ejemplo en tan decisivo trance.

Dios tenga ya en gloria el alma de su siervo por la cual elevemos nuestras oraciones y no olvidarnos que entre los buenos hijos de Tarragona uno de los mejores en nuestro llorado amigo.

 

J. Mª Jujol

Arquitecto

 

 

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